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Meditación para la fertilidad

La meditación para la fertilidad es un ejercicio de respiración y concentración que ayudará a que tu mente se calme y se libere del estrés, una de las causas más comunes de la infertilidad en mujeres y hombres.



El estrés genera una producción excesiva de cortisol, hormona que altera algunas funciones normales de nuestro organismo, tales como la producción de las hormonas sexuales reproductivas. Cuando meditamos, nuestro cerebro emite ondas en una frecuencia distinta, que estimulan la secreción de endorfinas y, en consecuencia, reducen la ansiedad y el estrés. Libre de sensaciones angustiantes y estrés, tu cuerpo estará mucho más preparado, y dispuesto, para convertirse en un espacio apto para engendrar una nueva vida.


Aquí te compartimos un ejercicio simple de meditación para la fertilidad, cuya duración aproximada es de 11 minutos.


  1. Empieza por sentarte en una postura cómoda, cierra tus ojos y deja que tu cuerpo se relaje. Coloca tus manos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba o de la manera que te sea más natural.

  2. Observa si hay zonas de tensión en tu cuerpo. Dirige tu atención a estas zonas, apórtales calor y relájalas.

  3. Manteniendo los ojos cerrados, pero sin hacer presión, inhala e imagina que una luz blanca llena tu cuerpo de la cabeza a los pies; exhala, y siente cómo esta luz recorre lentamente tu cuerpo y lo va limpiando a su paso. Repite este ejercicio durante 10 respiraciones completas.

  4. Cuando te sientas preparada, inhala y lleva esta luz blanca hacia la zona abdominal. Mantén el abdomen suelto y relajado, exhala y deja que la luz libere toda su energía.

  5. Ahora concéntrate en una luz de color verde esmeralda (color asociado a la fertilidad) que llene la región genital. Imagina que esta luz te llena de vida y fertilidad. Siente cómo el calor y la energía llenan esta zona de tu cuerpo. Concéntrate en esta zona como un espacio ideal, lleno de calor y amor, para engendrar una nueva vida.

  6. Mientras inhalas y exhalas, mantén esta luz verde en tu vientre. Poco a poco, ve transformándola en una luz naranja que llene tu cuerpo de fuerza y energía.

  7. Deja que este sentimiento de alegría vital invada todo tu cuerpo. Céntrate en tu respiración.


Algunos consejos:

  • Busca un sitio y un momento tranquilo del día. Asegúrate de que no serás interrumpida.

  • Si te cuesta mucho meditar durante 11 minutos, empieza con 5 minutos y luego ve aumentando el tiempo progresivamente.

  • Si durante la meditación vienen otro tipo de pensamientos a tu mente, solo observalos y déjalos ir. No los rechaces, acéptalos e intenta enfocar tu atención únicamente en la respiración, y en las sensaciones de paz, vida y alegría que están llenando tu cuerpo y mente.

  • Cuando termines, no realices ningún movimiento brusco de manera inmediata. Tómate tu tiempo para ir volviendo con calma a tu actividad regular.

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